Para mí, La Filosofía para Niñ@s es un modo muy particular de entender la educación y la vida en sí misma.
Puedo tan sólo decir que es un modo de aprender a pensar. Pero entonces tengo que aclarar que no es un modo de aprender a pensar como solemos hacerlo, bajo la inevitable – y en ocasiones, favorable - influencia del pensamiento de mis padres, hermanos, maestros, amigos, mis personajes favoritos, vecinos, etc., sino a aprender a pensar desde uno mismo.
Es un modo de aprender a pensar con el que descubrir todas las capacidades que uno tiene y así poder desarrollarlas, también con el que descubrir las limitaciones propias y no venirse abajo por ello.
Es un modo de aprender a pensar con el que descubirte y descubrir a los demás.
Es un modo de aprender a pensar con el que descubrir el mundo que te rodea, a través del cual te planteas cuestiones que intentas resolver utilizando las herramientas o medios que tienes a tu alcance.
Es una forma de pensamiento que está en construcción continua.
Se dice que, cuando practicamos un deporte, tocamos un instrumento o hacemos algo desde pequeñitos, lo dominamos cuando llegamos a ser adultos. Pensar es algo que hacemos toda la vida; empezar cuanto antes ha hacerlo bien me parece fundamental. Con el programa de Filosofía para Niñ@s se puede lograr.
Estoy completamente de acuerdo. Para mí fpn no es más que llevar a la educación formal lo que es la FIlosofía en general: aprender a vivir, pensando, construyendo y a veces deconstruyendo, creciendo y todo con intentos de coherencia que es autocrítica, humanizar a uno y al otro que va a mi lado, y, por supuesto, para toda la vida. Un matrimonio vital!!¿y por qué tenemos tanto miedo a crecer, a filosofar, a comprometernos con la vida?
Hola, Ana: gracias por tu comentario.
Creo que, por naturaleza, no tenemos miedo a crecer, filosofar o compromenternos con la vida, más bien todo lo contrario. A mi parecer, la cultura y sociedad en la que vivimos no nos lo ha permitido o facilitado. Nos han dado demasiadas cosas hechas y cuesta más deshacer que hacer, aunque el esfuerzo merece la pena. Saludos.
La verdad es que sería una enorme revolúción se nos enseñaran a pensar desde pequeños. Eso podría cambiar un país, incluso el mundo. ¡Qué bonita utopía!
Un saludo
Juanjo
Hola, Juanjo!
Gracias. Efectivamente, es una bonita utopía…
Las utopías dejan de serlo cuando se convierten en realidad… Tú estás contribuyendo para ello con tu labor.
Ojalá algún día… ¡¿Quién sabe?!